Defectos personales

Defectos personales

miércoles, 3 de diciembre de 2014

10 años... guitarra










¿Hay algo más veloz que el paso del tiempo? 

Son 10 años desde mi primera vez, y si no recuerdo mal con ella fue mi primera vez antes que mi primera vez.

Es mucho tiempo y sin embargo parece que fue ayer cuando dije aquello de: “quiero tocar la guitarra” y ¿Porque? Pues la verdad que hoy día me lo sigo preguntando. Un profesor me dijo una vez que nada de lo que elegimos en la vida es causa del azar, todo tiene un porque y en mi caso creo que son un conjunto de situaciones las que me han llevado a ser un adicto de las 6 cuerdas hoy en día.

Familia de melómanos y hosteleros, la música ha sido un componente básico en mi vida. Pero el “día D” de mi incursión en la guitarra fue una maravillosa noche de agosto en la costa mediterránea cuando un hippie argento-germano o porteño-teutón me puso a dos de los grandes: Paco de Lucía y Carlos Santana, y aquí se acabo todo. Ahora todo giraba entorno a la guitarra, y así fue que días más tarde me compre mi primera española de 60 pavos como corresponde. Recuerdo a mi madre hasta el moño de escucharme eso que se suponía que era tocar y diciéndome que a ver cuanto me iba a durar el chucho de la guitarrita. Pues 3650 días después nada ha cambiado. Sigo desquiciando a 
familiares, amigos y vecinos con mi “sano” vicio, y digo sano entre comillas porque muchas veces llega a convertirse en obsesivo y altamente perjudicial.

Y es que la guitarra tiene eso, que puede ser tu mejor amiga cuando tienes días buenos o tu peor enemiga cuando no se deja tocar o no suena como queremos, y recuerdo por palabras del maestro Paco de Lucía que el la consideraba una desagradecida porque inviertes mucho tiempo en ella y nunca estás contento, nunca es suficiente, siempre necesitamos mas…



En fin, que son 10 años y tanto tiempo da para mucho, y ella siempre ha estado conmigo en lo bueno y en lo malo, en el amor y en el desamor, en días de gloria y días de barro, en las alegrías y las penas, amigos que vinieron y se fueron, personas que aterrizan en este lugar llamado mundo y otras que se tuvieron que marchar, cambios sociales, días históricos, fechas marcadas a fuego en el calendario y otras que ojala se pudieran borrar. Todo y absolutamente todo lo que me ha pasado desde hace 10 años ha sido bajo su atenta mirada, y ella siempre ha estado junto a mi para propulsar la subida o amortiguar la caída.



Y me gustaría acabar agradeciendo a todas aquellas personas que han formado parte de mi historia musical.

Al Germano-Pelotudo por presentármela. Raúl, Asier, Víctor y Pitt por esa primera incursión en la música con la superbanda Tocando Madera. A todos nuestros amigos por hacernos creer que éramos buenos. A mi familia por aguantarme todas las horas de insoportable ensayo-error. A todas las personas que alguna vez me han enseñado algo, sea musical o no. Por supuesto a mis actuales compañeros de grupo y amigos ante todo, Toño y Txobas, que la vida no nos deja mucho tiempo para rockear pero Que Corra el Aire es y será para siempre. Y como no a Rocío, que a día de hoy es la musa que me inspira y la persona que siempre está a mi lado y comprende estoicamente (sinceramente no se si yo lo permitiría) que un ratito al día la sea infiel con mis maderitas con cuerdas.



A todos y todas Salud y Rock and Roll.




Gracias Guitarra!!!

 


Al cantar me puedo olvidar de todos los malos momentos, convertir en virtud defectos.